miércoles, 22 de enero de 2014

El GIDYC vuelve a Canterbury

Durante el año 2013 tuve el placer y la suerte de realizar dos pequeñas estancias de investigación en la Universidad de Kent, en la que trabaja el profesor Sakis Pappous, un investigador de referencia en los estudios sobre comunicación y Juegos Paralímpicos. Mi primera visita, en el mes de abril, sirvió para establecer un primer contacto entre dos equipos muy interesadas por esta cuestión y mi segunda estancia, en julio, y con toda mi familia, fue el marco en el que establecimos nuestros acuerdos preliminares de colaboración en la dirección de tesis y la confección de estudios que pudieran traducirse en aportaciones científicas de relevancia.

Sebastián Sánchez y Sakis Pappous
Estos días el GIDYC vuelve a Kent para continuar con el trabajo, representado ahora por mí mismo y por el profesor Sebastián Sánchez, de la Universidad de Valencia y miembro también de nuestro equipo. Junto con el profesor Pappous, hemos trabajado en la redacción de tres artículos científicos sobre los Juegos Paralímpicos de Londres que esperamos puedan publicarse pronto.

Esta relación personal y de trabajo con el profesor Pappous es un honor para el GIDYC. Y estamos seguros que significará un gran progreso en nuestros conocimeintos, así como un paso de gigante en nuestra voluntad de internacionalizar nuestro trabajo. 

viernes, 4 de enero de 2013

Las magdalenas gordas... y los Paralímpicos


El anuncio titulado 'El Currículum de Todos', de una famosa marca de embutidos,dirigido por la cineasta Icíar Bollaín, despidió el año 2012 en varias de las cadenas de televisión españolas. Y para entonces, ya se había convertido en un fenómeno comunicativo en las redes sociales. En él, el famoso payaso Fofito, junto con muchos rostros conocidos de la escena local, hace una lista de los hitos y valores de los que los españoles pueden sentirse orgullosos para contrarrestar la sensación de pesimismo reinante en el país debido a la crisis económica y sus enormes y nefastas consecuencias.

Los personajes del anuncio van desgranando la lista de presuntos logros y se citan en ella siete premios Nobel, el alto índice de transplantes de órganos, la Generación del 27, el Quijote, la fregona, el chupa-chup, las torrijas, la paella, las magdalenas gordas, el AVE, la natación sincronizada, la vela, el fútbol... y los Paralímpicos.

No se trata aquí de juzgar si el anuncio manifiesta una forma subconsciente de eludir asumir las responsabilidades que el país tiene en su situación, ni de valorar si los hitos y "orgullos" lo son merecidamente. Sino de destacar que, entre ellos, como un elemento más entre lo positivo, entre lo "propio" de lo que los españoles pueden alegrarse y sentirse orgullosos, los guionistas del spot han incluido precisa y explícitamente a los atletas paralímpicos.

Y es una novedad importante. En el análisis que nuestro equipo realizó de la cobertura informativa de los Juegos Paralímpicos de Pekín, que se publicó en junio pasado en la colección Cermi.es, ya se anunciaba que los deportistas de élite españoles con discapacidad se estaban convirtiendo en héroes nacionales. El proceso, sin embargo, parece haberse afianzado en los Juegos de Londres. Y lo veremos con los resultados del estudio que realizamos en estos momentos sobre esta última edición y en donde nos esforzaremos por comparar la percepción social de dichos atletas entonces y ahora.

En The Paralympian de diciembre pasado, la revista del Comité Paralímpico Internacional, la nadadora Teresa Perales, después de recordar que en España los medios de comunicación habían comparado sus 22 medallas con las conseguidas por Michael Phelps, afirmaba: “Creo que el legado de estos juegos es haber ayudado a cambiar el modo en que la gente nos ve” (página 32) 

Recientemente, la BBC anunciaba que, según se desprende de una encuesta realizada por ComRes para la cadena, tres cuartos de los británicos tienen un sentimiento más positivo respecto a las personas con discapacidad después de los Juegos Paralímpicos. Casi el 80% de los encuestados sin discapacidad afirmaron haber mejorado su percepción de la discapacidad tras los Juegos.

No tenemos todavía estudios fidedignos como los realizados para la BBC. Pero la mención expresa de los paralímpicos entre los “orgullos” nacionales, la comparación de una atleta paralímpica con uno de los atletas probablemente más conocidos de los últimos tiempos, y la encuesta en Gran Bretaña son indicios suficientes para sospechar que el cambio de percepción se está produciendo realmente.

miércoles, 6 de junio de 2012

Comunicación sin barreras

He mencionado en varias de las entradas de este blog el Seminario sobre Medios de Comunicación sin Barreras, que se ha desarrollado anualmente desde 1997 en la Universidad CEU Cardenal Herrera en colaboración con la Conselleria de Bienestar Social de la Generalitat Valenciana. Este es un reportaje de Ceumedia sobre la edición del 2010.



El seminario empezó siendo una breve aproximación a las barreras arquitectónicas y a su tratamiento mediático cuya motivación fundamental consistía en sensibilizar a nuestros alumnos de periodismo para que, cuando llegaran a los medios, trataran estas cuestiones de forma más adecuada.

Con los años, sin embargo, ha terminado convirtiéndose en una exhaustiva revisión a cuatro grandes cuestiones:
  • la enorme diversidad de la propia discapacidad; 
  • las dificultades comunicativas que tienen las personas con alguna discapacidad, así como los lenguajes alternativos (Braille, lengua de signos, etc.) que intentan minimizar esas dificultades; 
  • el tratamiento que los medios otorgan a las personas con discapacidad (no solo en los formatos informativos, sino también en los publicitarios y artísticos); 
  • y las aportaciones que las tecnologías van haciendo para que las personas con discapacidad puedan acceder en igualdad de condiciones al conocimiento, la información o el entretenimiento (subtitulado, audiodescripción, accesibilidad web, etc.).
Lo que no ha cambiado en el Seminario es su motivación principal: la sensibilización de los futuros profesionales de la comunicación social para que, desde ella, desarrollen su labor con más acierto. Por eso intentamos en cada edición que los alumnos "vivan" la discapacidad de la forma más cercana posible: tapándoles los ojos, subiéndoles a una silla de ruedas, impidiendo que puedan oír. Decía Concha Aldomar, una de las fundadoras del seminario, que cuando los alumnos lo han terminado, sus vidas son distintas. Y es verdad: desde entonces entienden mucho mejor la discapacidad y a las personas con discapacidad.

lunes, 4 de junio de 2012

Paralímpicos ¿Nuevos héroes para el nuevo siglo?

La nadadora Teresa Perales entrevistada para TVE durante los Juegos de Pekín
Teresa Perales entrevistada por TVE     FOTO: Comité Paralímpico Español
El deporte es, más allá de las apariencias de superficialidad o insignificancia, una de las cuestiones importantes del siglo XX. Y debería haber sido objeto de estudio de la sociología y, en general, de las ciencias sociales de la pasada centuria. No lo ha sido, precisamente, por el desprecio intelectual que ha despertado en unas disciplinas frecuentemente demasiado elitistas: la trascendencia propiamente sociológica, simbólica, económica, política y cultural del deporte están fuera de toda duda.

Es indudable, también, la importancia que el deporte ha tenido en la creación y difusión de una cultura del bienestar y de la salud en los últimos tiempos. Y específicamente, es de enorme trascendencia el papel que el deporte ha interpretado en la recuperación física, pero sobre todo social, de las personas con discapacidad, desde que Ludwig Guttmann intuyera con acierto que el deporte podría contribuir enormemente a la rehabilitación (en todos los sentidos) de los lesionados medulares víctimas de la Segunda Guerra Mundial.

De hecho, los juegos que Guttmann organizó en la localidad inglesa de Stoke Mandeville en 1948 son el precedente inmediato de los Juegos Paralímpicos, que se empezaron a desarrollar oficialmente en Roma en 1960 y que desde entonces suponen, no solo un gran acontecimiento deportivo, sino sobre todo la fuente de inspiración y desarrollo de muchos valores y aspiraciones propios de nuestro tiempo: el esfuerzo como garante del éxito, el irrenunciable espíritu de superación, la solidaridad y el compañerismo, por poner sólo unos ejemplos.

Finalmente, es incuestionable que los medios de comunicación de nuestros días contribuyen decisivamente a construir el sentido que para nosotros tienen las cosas, las personas o los procesos. Con su hegemónica posición en la producción de sentido, construyen de hecho gran parte de nuestra "realidad social". Y lo hacen con cualquier materia: el concepto de progreso, las personas inmigrantes o los procesos económicos. Todo cabe en las manos constructoras de los media. También, por supuesto, las personas con discapacidad y, claro está, el deporte de personas con discapacidad más "noticiable": los mencionados Juegos Paralímpicos.

Ahora bien, ¿qué "realidad" construyen y difunden los medios sobre ese fenómeno? ¿Cómo hablan de las pruebas y de los atletas? ¿Utilizan los mismos recursos, el mismo lenguaje, las mismas formas, que para construir su imagen de los Olímpicos? ¿O destacan la discapacidad como elemento distintivo? ¿Contribuye el tratamiento que los medios otorgan a este fenómeno a la estigmatización o a la integración de las personas con discapacidad en las sociedades contemporáneas? ¿Son los atletas paralímpicos sólo personas con discapacidad o nuevos héroes para el nuevo siglo?

El Grupo de Investigación sobre Discapacidad y Comunicación de la Universidad CEU Cardenal Herrera (GIDYC) se planteó en 2008 estudiar el tratamiento informativo de los Juegos Paralímpicos que ese año se celebrarían en Pekín y responder a esas y otras preguntas con el objetivo final de mejorar en lo posible la comunicación al respecto y, en definitiva, de ayudar a la construcción más adecuada de una imagen que, sin duda, tendrá efectos sociales de gran relevancia.

El resultado de los trabajos que iniciamos entonces, y que han contado con el apoyo inestimable de la universidad CEU Cardenal Herrera y del Comité Paralímpico Español, se publicará muy pronto por parte del CERMI. Se trata del primer estudio sobre la materia en España.

sábado, 2 de junio de 2012

Continuar con el trabajo


Este blog se iniciaba con un homenaje a Concha Aldomar, persona clave en la organización del Seminario sobre Medios de Comunicación sin Barreras de la Universidad CEU Cardenal Herrera, y la formulación breve de una idea quizás interesante: la de que la discapacidad es una consecuencia de lo que llamábamos entonces la discomunicación, es decir, que existe una relación directa entre la falta de comunicación plema y la discapacidad.

Hace de eso cuatro años y desde entonces han sucedido muchas cosas importantes en el camino que iniciamos para profundizar en la reflexión acerca de la relación entre la comunicación y la discapacidad. Ha llegado el momento de actualizar este blog y dar cuenta de esos acontecimientos, encuentros, hallazgos e iniciativas. Puede que se nos olvide alguna de todas esas cosas, pero, a grandes rasgos, lo fundamental es lo siguiente: 
  • En junio de 2008 viajé a Barcelona para retomar el contacto con mis amigos y colegas de la Universidad Autónoma de Barcelona, en la que me doctoré, y en concreto del Centro de Estudios Olímpicos, para exponerles una idea que se ha demostrado de gran potencialidad metodológica: estudiar el tratamiento informativo que los medios de comunicación españoles otorgarían a los Juegos Paralímpicos que en septiembre de ese año se celebrarían en Pekín. 
  • Para abordar esa tarea, se amplió un pequeño grupo de investigación de la Universidad Cardenal Herrera que se interesaba por la discapacidad y se constituyó el GIDYC (Grupo de Investigación sobre Discapacidad y Comunicación).
  • Desde entonces, el GIDYC ha conseguido financiación de la Universidad Cardenal Herrera y de la Generalitat Valenciana para convertirse en un grupo preconsolidado centrado básicamente en el análisis del tratamiento periodístico de la discapacidad, pero también de otra cuestión que nos ha interesado desde el principio: las llamadas Enfermedades Raras o de baja prevalencia.
  • En colaboración con el grupo ECCO (Estudios Críticos sobre la comunicación) de la Universidad de Almería, dirigido por el profesor Antonio Bañón, ese interés se concretó en el estudio titulado Desafíos y estrategias comunicativas de las enfermedades raras, editado por el CIBERER en 2011, el primer análisis sistemático sobre la imagen que los medios españoles dan de estas enfermedades y las personas que las tienen.
  • Nuestro estudio sobre la cobertura de los Paralímpicos de Pekín está a punto de ser publicado, editado por el CERMI, en lo que constituye la primera aproximación completa a esta cuestión en España.
Pero vayamos por partes, que hay mucho que contar y compartir, y sobre todo, mucho por aprender si acaba interesándoos lo que estamos haciendo y tenéis la bondad de sugerirnos cómo mejorarlo.

viernes, 16 de mayo de 2008

Para empezar, una idea: la cuestión fundamental de la discapacidad es la discomunicación

Los psicólogos saben muy bien que una de las circunstancias agravantes de la depresión es la renuncia por parte del paciente a comunicarse con sus congéneres; lo que suele producir en ellos un mayor aislamiento y desconfianza creciente, y en algunos casos violencia contra sí mismos o contra los demás. Es bien lógico: en ese estado los escasos procesos comunicativos son frecuentemente malinterpretados, y no sólo por el depresivo, sino también por los que le rodean, lo que puede llevar a un círculo vicioso en el que la comunicación es cada vez más difícil y, en consecuencia, también lo es la curación. Los psicólogos llaman "discomunicación" a esa circunstancia.

Podemos tomar ese término de forma mucho más fuerte y darle un sentido más trascendente y general. Podemos llamar "discomunicación" a cualquier situación personal o social, en la que la comunicación no es posible o se encuentra con grandes problemas para desarrollarse plenamente. Y no hablo de dificultades lingüísticas, sino de barreras psicológicas o sociológicas, que en este campo, como no puede ser de otro modo, caminan de la mano. Me refiero a barreras intra e interpersonales relacionadas con los conceptos construidos de uno mismo y de los demás, con prejuicios y estereotipos, con estigmas y exclusiones.

Así entendida, la "discomunicación" afectaría a personas de toda índole, entre las cuales, por alguna razón, es imposible o muy complicada la comunicación. Y también, obviamente, a las llamadas "personas con discapacidad". Pero no únicamente, ni principalmente, porque estas personas carezcan del sentido de la vista, o del oído, ni por sus dificultades motrices o intelectuales, sino precisamente porque a partir de ellas, encuentran barreras enormes al desarrollo pleno de la comunicación con otras personas y consigo mismas.

Es innegable que las personas con discapacidad sufren grandes dificultades físicas, sensoriales y médicas. Y que todos debemos todos por ayudar a paliarlas o eliminarlas. Pero también lo es que precisamente ese esfuerzo da sus frutos casi a diario. Hasta el punto de que algunos empiezan a hablar ya de "superdiscapacitados": personas cuya solución a una discapacidad les ha llevado a adquirir condicones físicas excepcionales, superiores a lo normal. Queda mucho por hacer, pero parece que estamos en el camino adecuado en este ámbito.

Sin embargo, salvo los encomiables esfuerzos de una cierta psicología, permanece casi inexplorado el terreno a mi parecer más importante: el comunicativo. Y digo el más importante porque, como sabemos desde las aportaciones de la Escuela de Chicago y del interaccionismo simbólico, está en la base de dos campos o problemas teóricos cruciales: la formación de la persona como ente autónomo y la previa o consecuente, y en todo caso correlativa, construcción de la sociedad misma. Dos campos entrelazados entre sí por cuanto no es posible la concepción adecuada de la persona sin una comunicación en buenas condiciones con la sociedad, al tiempo que no es concebible una buena sociedad sin la integración plena de sus miembros.

Dicho brevemente, y para concluir, al menos de momento: considero que la discomunicación, entendida como el conjunto de barreras de comunicación derivadas de la existencia de una discapacidad, es el problema fundamental en el que deberíamos centrarnos si queremos garantizar la formación adecuada de las personas que la padecen y si perseguimos la construcción de sociedades plenamente humanas. Dos objetivos, por cierto, inseparables entre sí.

miércoles, 30 de abril de 2008

Antes que nada, un homenaje

Permitidme que, antes de empezar este blog, rinda un pequeño homenaje a la persona que, probablemente, más ha influido en el hecho de que me interese por la relación teórica y vivencial entre la comunicación social y la discapacidad, o mejor, entre las personas con discapacidad y la comunicación como solución a las dificultades de todo tipo que la discapacidad conlleva.

Me refiero a Concha Aldomar, cuya muerte nos sorprendió hace un par de meses. Ella fue el Alma mater del Seminario de Medios de Comunicación sin Barreras, que viene celebrándose en la Universidad CEU Cardenal Herrera desde 1997 y también quien consiguió convencerme de que reflexionar y trabajar en la relación entre la discapacidad y la comunicación es una tarea necesaria y útil, así como una ineludible respnsabilidad.

Espero que este blog contribuya a continuar con la tarea que ella inició en este ámbito, y que esté a la altura de sus deseos.

Os reproduzco el artículo que redacté para mostrar mi admiración por su ejemplo y la enorme deuda que tengo con ella (publicado en Las Provincias 19/2/08).

"El ejemplo de Concha Aldomar

A veces está justificado hablar “en público” de personas relativamente anónimas que nos abandonan y que son, sin que la gente lo sepa, relevantes, importantes para nosotros como sociedad, como comunidad humana. Es el caso, sin duda, de Concha Aldomar, esa mujer extraordinaria que fue durante muchos años jefa del Servicio de Accesibilidad y Eliminación de Barreras de la Generalitat, y cuya muerte nos acaba de sorprender a todos.

La conocí hace algo más de diez años, cuando el entonces Jefe de Estudios de Periodismo del CEU, Pedro Ortiz, actual director de este diario, me encargó que participara en la organización de un seminario que la Conselleria de Bienestar Social quería desarrollar para sensibilizar a los futuros comunicadores de lo importante que es luchar contra las barreras arquitectónicas. Era un proyecto de Concha, que sabía de la trascendencia que los medios tienen en la construcción de la realidad.

He de confesar que fui a las primeras reuniones con escepticismo, o como ella decía, con el morro torcido. Pero Concha era una de esas personas que te sorprenden desde el principio por su determinación, por ese entusiasmo, paradójicamente circunspecto, que otorga una extensa e intensa experiencia sumada a una personalidad desbordante. Sencillamente, ciertas cosas debían hacerse, y no le importaban nunca los impedimentos o las dificultades, que suplía siempre con el trabajo continuado y meticuloso, el propio de los construyen lo grande desde lo más pequeño.

Así que no pude hacer otra cosa que dejarme llevar por aquella arrolladora determinación. Aquel seminario es hoy un foro anual consolidado y creciente sobre discapacidad y comunicación. Pero continua respondiendo al objetivo inicial. Concha lo inauguraba siempre diciéndoles a los alumnos que no es un seminario como los demás, que cuando lo hubieran terminado ya no serían los mismos, que les cambiaría la vida porque verían cosas que antes no veían.

Y eso mismo se puede decir de Concha: ella cambió nuestras vidas porque nos hizo fijarnos en lo que nunca antes nos habíamos planteado. Esa fue su aportación fundamental: trabajó incansablemente para que ciertas obviedades se convirtieran en la guía de nuestro comportamiento: que nuestras ciudades y edificios, por ejemplo, no sean inaccesibles para nadie, que las personas sordas puedan seguir un telediario o que las páginas de Internet no sean ilegibles para las personas ciegas. O sea, que todos podamos acceder a la vida sin barreras absurdas.

Creo que las personas con discapacidad le debemos mucho, porque, sencillamente, nos ayudó a creer en nosotros mismos, sin paliativos. Nos transmitió que no vale rendirse, que todo cuanto queremos está a nuestro alcance si lo perseguimos con trabajo y esfuerzo diario y continuado, que en la lucha incansable y en la autoconfianza está el éxito.

Dije en la última edición de nuestro seminario, cuando tuve el honor de presentarla a los alumnos, que Concha era una de esas personas a las que hay que agradecerles que sean para nosotros un ejemplo. Mi deseo ahora es que estemos a la altura de su esfuerzo, de esa lucha callada e incansable suya para que las cosas obvias fueran, sencillamente, reales. Confío en conseguirlo siguiendo su estela."